Resumen

El yoga partió de Oriente y fue apropiado por Occidente, transita entre la tradición y la investigación, realiza una intersección entre la ciencia y la religión, oscilando entre lo profano y lo sagrado. Ha dejado atrás la invisibilidad social para convertirse en una práctica común. Puede comprenderse como escuela filosófica y, al mismo tiempo, como una práctica mente-cuerpo reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), delineando de esa forma zonas de contacto y fronteras simbólicas con varios campos del saber. En la contemporaneidad se ha discutido en las áreas de las Ciencias Sociales y Humanas. Este artículo ensayístico ofrece reflexiones sobre cómo el yoga ha sido abordado por los campos de la Salud, la Religión, la Filosofía, el Arte, la Educación, la Antropología y la Sociología, y discute el desarrollo del yoga como objeto de fronteras.