Indra Devi — La Primera Dama del Yoga

Indra Devi, nombre de yoga adoptado por Eugenia Vassilievna Peterson (12 de mayo de 1899 – 25 de abril de 2002), fue una de las figuras más extraordinarias y pioneras de la historia del yoga moderno. Nacida en la Rusia zarista, adoptó la India como tierra espiritual, se convirtió en la primera mujer occidental en estudiar con el gran maestro Sri T. Krishnamacharya, llevó el yoga a Hollywood y a América Latina, y vivió hasta los 102 años — una vida que fue en sí misma una demostración viva de los poderes transformadores de la práctica.

Una infancia europea, un alma cosmopolita

Eugenia Peterson nació en Riga (entonces Imperio Ruso, actual Letonia) en una familia noble. Creció en un ambiente culturalmente rico y desde pequeña mostró una personalidad inquieta y curiosa. Fascinada por la filosofía y espiritualidad orientales, emigró a la India en 1927, donde adoptó el nombre indio Indra Devi.

El encuentro con Krishnamacharya — vencer la resistencia del maestro

En 1937, durante una visita al Palacio de Mysore, Indra Devi presenció una demostración de yoga de Sri T. Krishnamacharya y quedó inmediatamente fascinada. Pidió al maestro que la aceptara como alumna. Krishnamacharya se negó — la tradición transmitía los conocimientos de maestro a discípulo masculino, y una mujer occidental parecía totalmente inadecuada.

Sin embargo, Indra Devi no se rindió. Recurrió a la intervención del propio Maharajá de Mysore, quien pidió personalmente a Krishnamacharya que aceptara a Indra Devi. El maestro cedió, imponiendo condiciones estrictas: dieta vegetariana, horarios rigurosos y total dedicación. Indra Devi aceptó todo sin vacilar, y resultó ser tan dedicada y talentosa que Krishnamacharya acabó reconociéndola como una de sus discípulas más importantes.

Hollywood — el yoga entra en el glamour

En 1947, Indra Devi se mudó a California. En Hollywood, abrió uno de los primeros estudios de yoga de la Costa Oeste en Los Ángeles. Entre sus alumnas más famosas se encuentran Greta Garbo, Gloria Swanson, Jennifer Jones, Eva Gabor y numerosas estrellas de Hollywood.

En 1953, publicó Forever Young, Forever Healthy (Siempre Joven, Siempre Sana), que se convirtió en un bestseller traducido a múltiples idiomas y popularizó el yoga como práctica de salud y belleza para el gran público americano.

América Latina — un segundo hogar

En la segunda mitad del siglo XX, Indra Devi se convirtió en una figura aún más influyente en América Latina. Tras casarse con el psiquiatra argentino Dr. Ramón Bautista Materazzi en 1977, se instaló en Buenos Aires. Aquí fundó la Fundación Indra Devi y continuó enseñando yoga con entusiasmo inalterado bien entrada en los 90 años.

En Argentina se convirtió en una celebridad nacional, llamada cariñosamente "Mataji" (Madre Sagrada) por sus alumnos. Enseñó en teatros, auditorios y espacios públicos llenos, llevando el yoga a las masas latinoamericanas de una manera sin precedentes.

El legado

Indra Devi falleció el 25 de abril de 2002 en Buenos Aires, a los 102 años. Su longevidad extraordinaria fue citada frecuentemente como prueba viva de los beneficios del yoga. Su lugar único en la historia del yoga se debe a haber sido la primera mujer occidental discípula de Krishnamacharya, pionera del yoga en Hollywood y principal embajadora del yoga en América Latina.


"El yoga es el viaje del yo, a través del yo, hacia el yo." — Indra Devi

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